El gobierno de Honduras reforzó el despliegue de las Fuerzas Armadas y de la Policía Nacional en zonas identificadas con alta incidencia criminal, como parte de una estrategia de seguridad orientada a fortalecer el control territorial y reducir la actividad de organizaciones delictivas. Las acciones se intensificaron a partir de la segunda semana de julio mediante operativos focalizados en sectores urbanos y corredores considerados prioritarios por las autoridades.
El nuevo esquema contempla patrullajes conjuntos, retenes, controles vehiculares, registros preventivos y la presencia permanente de unidades militares y policiales en puntos estratégicos. De acuerdo con la Secretaría de Seguridad, la distribución de los recursos operativos responde a análisis de inteligencia y a la concentración de delitos en determinados municipios, con el objetivo de dirigir las capacidades del Estado hacia las áreas con mayor impacto del crimen organizado.
Las medidas forman parte de una estrategia que busca incrementar la capacidad de respuesta frente a delitos como homicidio, extorsión, narcotráfico y actividades de estructuras criminales. En distintas regiones del país también se han desarrollado operaciones de saturación, verificaciones de personas y vehículos, así como despliegues simultáneos para fortalecer la presencia institucional.
En paralelo, la Policía Nacional informó que durante 2026 mantiene una actividad operativa sostenida en todo el territorio hondureño. Entre enero y junio reportó más de 7 mil detenciones por diversos delitos, resultado de operativos desarrollados tanto en zonas urbanas como rurales con mayores niveles de incidencia delictiva, en coordinación con el Ministerio Público.
Las autoridades hondureñas han señalado que el despliegue conjunto de fuerzas militares y policiales continuará de manera permanente en los municipios priorizados, con ajustes conforme evolucionen los indicadores de seguridad y los análisis de inteligencia. El propósito, indicaron, es mantener presencia operativa en los territorios considerados de mayor riesgo y reforzar las acciones contra las estructuras criminales que operan en el país.





