Una investigación conjunta de autoridades de México y Estados Unidos colocó a una subsidiaria de Pochteca -empresa mexicana dedicada a la distribución de insumos industriales- entre las compañías revisadas por la posible importación de sustancias químicas que podrían usarse en la fabricación de fentanilo.
En total, 49 empresas fueron incorporadas al análisis de las autoridades tras detectar movimientos de precursores considerados sospechosos. Como parte del proceso, la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) bloqueó temporalmente cuentas vinculadas con Pochteca.
Tras darse a conocer la investigación, las acciones de Pochteca en la Bolsa Mexicana de Valores cayeron 13.9% respecto al cierre previo, según reportó el diario Milenio. Su director general, Armando Santacruz, participa también en organizaciones empresariales y civiles.
El caso ocurre en un contexto en el que las autoridades han alertado sobre el impacto del fentanilo, una droga sintética cuya cadena de producción depende en gran parte de precursores provenientes de China. El endurecimiento de regulaciones internacionales y la pandemia modificaron las rutas de tráfico, abriendo espacio para nuevas estructuras de producción.
La empresa informó que su operación se apega a la Ley Federal de Control de Precursores Químicos y que únicamente comercializa sustancias esenciales reguladas.
Pochteca atiende a más de 40 industrias y opera principalmente en México, además de contar con presencia en América Latina y Norteamérica.





