Brasil desmantela red que habría lavado más de 7 mil millones de reales para el narcotráfico.

La Policía Federal de Brasil desplegó el 7 de julio de 2026 la sexta fase de la Operación Unha e Carne, con la que desarticuló una organización investigada por presuntamente lavar recursos provenientes del narcotráfico mediante una red de gasolineras en el estado de Río de Janeiro. Las autoridades señalaron que el esquema habría movilizado más de 7 mil 600 millones de reales (1,487 millones de dólares) durante los últimos seis años, de acuerdo con información financiera analizada por el Consejo de Control de Actividades Financieras (COAF).

Durante la operación fueron ejecutadas 19 órdenes de cateo en los municipios de Niterói, São Gonçalo, Itaboraí, Resende y la ciudad de Río de Janeiro. Además, se ordenó el aseguramiento de bienes, valores y la suspensión de actividades económicas de empresas vinculadas con la investigación. Dos personas fueron detenidas en flagrancia por posesión ilegal de armas de uso restringido.

Entre los bienes asegurados se encuentran aproximadamente 919 mil reales y 13 mil dólares en efectivo, un fusil, nueve armas cortas, siete computadoras, 23 teléfonos celulares, 11 vehículos, joyas, relojes y diversa documentación que será incorporada a las investigaciones. Las diligencias forman parte de las acciones dirigidas a identificar la estructura patrimonial y financiera del grupo.

De acuerdo con la Policía Federal, la organización habría utilizado empresas del sector de combustibles como plataforma para ocultar y mover recursos de origen presuntamente ilícito, además de contar con la participación de servidores públicos. Los investigados podrían enfrentar cargos por organización criminal, lavado de dinero y otros delitos que sean determinados conforme avancen las investigaciones.

La operación se desarrolló dentro de la Fuerza de Tarea Missão Redentor II, estrategia coordinada por la Policía Federal para afectar las estructuras financieras de organizaciones criminales que operan en el estado de Río de Janeiro. Las autoridades indicaron que el seguimiento de los flujos económicos constituye una de las principales herramientas para debilitar la capacidad operativa de grupos vinculados al narcotráfico y otras actividades ilícitas.

Share it :