Brasil realizó el 7 de julio de 2026 una operación conjunta contra el tráfico internacional de drogas que permitió interceptar una embarcación presuntamente utilizada por organizaciones criminales para el transporte de estupefacientes. La acción fue encabezada por la Policía Federal y la Marina de Brasil en aguas internacionales, a la altura de la costa de Surinam, como parte de una investigación sobre rutas que parten desde la región amazónica hacia otros destinos.
El operativo se desarrolló con apoyo de información de inteligencia compartida por organismo vinculado al Comando Sur de Estados Unidos. Las autoridades brasileñas abordaron una embarcación pesquera desde un buque patrulla con base en Belém, en el estado de Pará, perteneciente al 4.º Distrito Naval.
Durante la inspección fueron localizados estupefacientes a bordo del barco. Las autoridades informaron que la cantidad asegurada sería determinada una vez concluidos los procedimientos de conteo y pesaje del material, mientras que la embarcación y sus tripulantes quedaron sujetos a las medidas previstas en la legislación aplicable y en los mecanismos de cooperación internacional.
La investigación permanece abierta con el objetivo de identificar a otros posibles integrantes de la red criminal y esclarecer la logística utilizada para el traslado de la droga. De acuerdo con las autoridades, el intercambio de información entre agencias permitió ubicar la embarcación y coordinar la intervención en aguas internacionales.
La región amazónica y la costa norte de Brasil forman parte de corredores estratégicos empleados por organizaciones dedicadas al narcotráfico para movilizar cargamentos provenientes de países productores de cocaína hacia rutas marítimas con destino a mercados internacionales. En los últimos años, las autoridades brasileñas han reforzado la vigilancia sobre estas vías mediante operaciones coordinadas con organismos nacionales y socios internacionales.





