Y en la bitácora de hoy… nos encontramos con una Plaza de la Constitución inusualmente tranquila para un martes. Por segunda semana consecutiva, las carpas de atención y el bullicio habitual de la gestión pública brillaron por su ausencia. El Gobierno de la Ciudad de México confirmó lo que muchos temían desde la tarde de ayer: el “Martes Ciudadano” de este 2 de diciembre ha sido suspendido definitivamente, dejando a cientos de capitalinos con sus folders de peticiones bajo el brazo y postergando una vez más el diálogo directo con las autoridades.
Aunque el comunicado oficial en redes sociales fue escueto, limitándose a informar que las actividades se reanudarán hasta el próximo 9 de diciembre, la verdadera causa conmociona a la esfera política y social de la capital. La cancelación se da apenas unas horas después de que se confirmara el fallecimiento de la señora Margarita Molina Ríos, madre de la Jefa de Gobierno, Clara Brugada. Este golpe personal ha obligado a la mandataria a apartarse momentáneamente de la vida pública, impidiendo su presencia en estas jornadas donde ella personalmente encabeza la atención a la ciudadanía.
El vacío en el corazón de la CDMX se siente doblemente pesado, pues los chilangos ya venían de una suspensión previa el pasado 25 de noviembre, aquella vez por motivos logísticos ante la masiva marcha feminista del 25N. Ahora, el luto se interpone en la agenda gubernamental, congelando uno de los programas insignia de la administración actual, diseñado para resolver “in situ” y sin burocracia las problemáticas de las 16 alcaldías.
Por ahora, la instrucción es clara: guarden sus fichas y paciencia para la próxima semana. Si no surgen nuevos imprevistos en la siempre caótica agenda de la metrópoli, las autoridades prometen volver con “más servicios y espacios” el martes 9 de diciembre. Mientras tanto, el Zócalo permanece en silencio, respetando el duelo que hoy embarga a la Jefatura de Gobierno.





